Triler@s emocionales

Somos triler@s emocionales

Así acabó la ponencia de ayer Antonio Moya. Una frase ingeniosa y para la reflexión.

La clase/ponencia era acerca de las conversaciones que tenemos en nuestra vida cotidiana, cómo las enfocamos, hacia dónde nos llevan, si nos enriquecen o no…y sobre la calidad de las mismas.

Una vez en casa y pasando a limpio los apuntes y todo el trabajo que hicimos me puse a pensar en todas las conversaciones que tenemos a diario, tanto las escritas como las habladas y en con quienes las mantenemos.

¿Qué tipo de conversaciones tenemos? ¿Nos enriquecen o nos aburren?

Echando una mirada hacia mí misma me di cuenta que la mayoría de conversaciones transcurren en un “es no es”, para entendernos, conversaciones triviales, tipo a las del ascensor…gente que nos encontramos en el portal, la parada del autobús, en la cafetería e incluso en nuestro lugar de trabajo y con los que intercambiamos frases de lo más tonto y que no nos llevan a nada más que a socializarnos. Esas son necesarias aunque nos cueste asumirlas…son las que nos llevan a ser humanos porque si sólo nos comunicáramos con quienes nos enriquecen el alma estaríamos la mayoría de nuestra vida calladit@s.

Por otra parte están las conversaciones que nos inspiran, aquellas en las que nos quedaríamos colgad@s sin echar cuentas al tiempo que transcurre, aquellas que cuando terminan y te separas de ellas te das cuenta de que te han tocado, de que te han movido algo dentro, pero ¿cuántas de estas tenemos al día? Yo procuro tener al menos una…

Las conversaciones, tanto unas como otras forman parte de nuestra rutina diaria y de nuestras relaciones y aquí viene la chicha de la cuestión. Cuando hablamos con alguien, ¿pensamos más que decimos o decimos más que pensamos? ¿Cuánto nos callamos para no herir a la otra persona? ¿Cuánto sale de nuestra boca sin remedio a corregirlo?

Cuando hablamos con alguien cercano vemos más lo positivo de lo que nos está contando o lo que creemos que no nos está contando?

Escuchamos sin juzgar? o juzgamos a la vez que nos están hablando sin prestar atención realmente a lo que nos cuentan?

Un buen montón de preguntas que hacerse cada vez que nos encontremos con alguien que nos dé conversación de la buena, porque también he aprendido que una tiene una conversación cuando quiere tenerla…

La relación de la clase con la frase que encabeza el post: somos triler@s emocionales viene a colación de la cantidad de veces que queremos cambiar a otra persona y manipulamos lo que decimos para llevarla a nuestro terreno y es tan cierta que la apunté sin pensármelo un minuto. Pensad sobre ello…

Para terminar me quedo con dos frases maravillosas:

La calidad de tu vida está en función de la calidad de tus conversaciones (Keith Cunningham)

Duda de lo que quieras, pero nunca de ti misma.

logo mira dentro

Anuncios

Deja tu comentario y procura que no moleste a nadie

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s